jueves, 29 de abril de 2010

“El Padrino” sí, “Mafia” no

Entre las novedades ensayísticas sobre el crimen organizado de las últimas semanas ha aparecido Mafia de Petra Reski, periodista que ha tenido el disgusto de experimentar la censura de su obra en su Alemania natal. La reprensión viene dada por la denuncia de los mafiosos que Reski señala, lo que ha dado lugar a que sus nombres sean tachados.

Informándome sobre este asunto he dado con un artículo publicado en el Diario Independiente de Asturias titulado Periodistas en el punto de mira. En dicho texto se recuerdan todos los muertos de la prensa asesinados por las organizaciones criminales italianas: la Mafia propiamente dicha se refiere a la Cosa Nostra siciliana. A esta debemos sumar la Camorra campana; la ‘Ndrangheta calabresa; la Sacra Corona Unita apulia; la Stidda, también sícula; y un largo etc.… Todas ellas, como recuerda Roberto Saviano en Gomorra, encantadas con sus imágenes en el celuloide, pero muy irritables cuando se destapan sus asuntos.

Muchos de los nombres de esa lista escrita con sangre engrosan otro índice, el de los “cadáveres excelentes”, un club presidido por los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borselino, y entre los que también se hallan los célebres periodistas Mauro De Mauro o Peppino Impastato. De éste último llegaron a tener la poca vergüenza de afirmar que murió poniendo una bomba –Impastato era comunista y se le acusaba de pertenecer a las Brigadas Rojas-.

En la actualidad, en la Italia meridional crece un cáncer que se llama mafia. Tráfico de drogas, de armas, de personas, prostitución, asesinato, extorsión, delitos ecológicos, tratos de favores, corrupción, fraude…, y lo peor de todo, blanqueo de capitales. Las ingentes cantidades que obtienen con sus actividades ilícitas son reinvertidas en negocios legales, con lo que se borra el hilo del dinero, y ya no es posible descubrir el origen. El hampa mueve el 6% del PIB en el país trasalpino, una de las mayores economías mundiales.

Ahora bien, el problema no es únicamente de Italia, de cuyos habitantes muchos pensarán así o asao. Es en Alemania donde han censurado el libro de Reski –puede que la sentencia sea justa, aunque tengo mis dudas-. La guerra camorrista desarrollada desde 2004 a 2005 se desató cuando dentro del todopoderoso clan Di Lauro un grupo decidió separarse. Esta facción era conocida como los “españoles”, país en que Camorra, Cosa Nostra y ‘Ndrangheta gestionan su plataforma de llegada de drogas.

El periodista metido en política Francesco Forgione, seguido por Antonio Nicaso, Nicola Gratteri, Saviano, Reski, entre otros, consideran que debe crearse un frente común en la UE para combatir este fenómeno. La mafia es cuestión de todos, no cosa de la alocada Italia.

1 comentarios:

Anónimo,  1 de mayo de 2010, 20:37  

Un artículo muy trabajado. Enhorabuena.

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